15.12.12

Alegato de despedida


Por Jose Alapont

Esta es una carta de adiós, un sello con remitente desconocido, una frase que entrecortada te deja con las ganas de seguir. Las cosas están muy mal, la gente está como cabreada, le faltan sonrisas y le sobran puñaladas por la espalda.
Es por esto que he decidido partir, coger mi macuto y con la billetera vacía y los bolsillos llenos de ilusión por llegar a algún lado.

No queremos lágrimas que mojen más los pantalones. Irnos para no volver, encontrar ese lugar, ese edén. Les animo a que vengan, que no se queden aquí, ya que nunca llegarán a ser felices.

Es el momento de irse, de dejar los despojos de este tiempo y ver qué cosas nuevas trae. Quizás sean las prisas o la falta de ganas, pero la necesidad nos oprime. Ya no suenan campanas al compás de nuestros pasos, solo rayos de nuestros labios.
Por tanto, deseo lo mejor; lo que mejor que se pueda tener. Sean felices, si pueden.

No hay comentarios:

Publicar un comentario